Jícara es una marca de cacao construida alrededor del origen, la tradición familiar y el trabajo artesanal, con la intención de presentar el cacao de una forma contemporánea. Ya tenía identidad, productos e historia; lo que no tenía era una página que se sintiera propia y que al mismo tiempo funcionara comercialmente.
Había intentado construirla antes con otras personas y ninguno de esos procesos se consolidó. El problema no era solamente técnico: las propuestas anteriores no habían entendido bien la identidad del negocio y por eso no se sentían como una extensión real de la marca. La necesidad era doble: resolver la función comercial de la página y proteger la esencia de Jícara al traducirla al entorno digital.
Lideré junto a un equipo la creación y el lanzamiento de su primera tienda virtual funcional: un e-commerce desarrollado a medida, capaz de contar la historia de la marca y de vender a nivel nacional.